Un hombre pasa todos los días por una tienda de mascotas. En ella, hay un loro en el escaparate que grita:
'¡Eres tonto!'. El hombre decide entonces entrar en la tienda y quejarse. El vendedor se disculpa y dice:
'Hablaré con el loro'. Al día siguiente, el hombre vuelve a pasar por la tienda, el loro grita:
'Y no digo nada, pero ya sabes a lo que me refiero.'