Esto es un señor que le dice a un amigo:
—Oye, voy a aceptar un trabajo de representación por toda España y voy a estar fuera de casa durante unos tres meses. Tú sabes que vivo con mi madre y mi gato, que son lo que más quiero en este mundo.
El amigo le pregunta:
—¿Y qué quieres que haga?
El señor le responde:
—Yo solo te pido que, de vez en cuando, les hagas una visita y me avises de cualquier cosa que pueda pasar. Te dejaré una lista de todos los hoteles en los que voy a estar. Si ocurre algo, me mandas un WhatsApp o me llamas.
—De acuerdo, lo haré —responde el amigo.
Unos días después, mientras está en un hotel de Sevilla, el hombre recibe un WhatsApp:
«A tu gato lo ha atropellado un camión y ha muerto».
El hombre llama inmediatamente a su amigo y le dice:
—¿Cómo se te ocurre darme de una forma tan brusca una noticia de semejante calibre?
—Me dijiste que te avisara —responde el amigo.
—Sí, pero así no se da una noticia.
—¿Y entonces cómo se da? —pregunta el amigo.
El señor le explica:
—La próxima vez me dices: «Tu gato se ha subido a un árbol». Así me vas preparando. Al día siguiente, me mandas otro WhatsApp diciendo: «Tu gato se ha caído y se ha roto una patita». Y luego me mandas otro diciendo: «Tu gato ha muerto».
Una semana después, el hombre recibe un WhatsApp de su amigo:
«Tu madre se ha subido a un árbol».